La singular belleza de esta cumbre Berguedŕ, bien visible desde Can Puigventós, atrae los ojos de los visitantes desde el primer momento.
La ascensión a la cumbre no es demasiado complicada, sólo hace falta trepar un poco el último tramo de la subida. El esfuerzo, hace falta decirlo, vale la pena; desde los 1.862 m de su cumbre podréis contemplar una vista preciosa del Berguedŕ, de la llanura de Bages, del Montseny, la Mola, Montserrat, Osona, del Ripollčs y del Solsončs.